No quiero averiguar el cómo. Prefiero entretenerme en el qué. Los sueños no navegan solos. Las luces no se encienden sin fe.
No suelo equivocarme en todo. Seguro debe haber un modo.
Si no, ¿de qué me sirve esta sed?
No dije lo que dicen todos. La culpa va tejiendo su red.
Caímos en los mismos lodos. Planetas diferentes solos.
Tus manos vacías, mis palabras ausentes, escuchar que decías, sin querer entenderte que al final te perdías o me perdía yo.
Como me perdía yo, entre tanta mentira, me perdía yo.
Si el caer fuera vida, viviría yo.
Irrumpe en el silencio a solas. Se ahoga en el recuerdo después. Se asusta pero no abandona. Revive aunqe le cuesta creer.
Inventando una huída. Obligarme a no verte.
Y, al pensarte volvía a entender, que mi suerte al final se perdía. Como me perdía yo.



